La casa.

Era una casa pequeña en un pueblo pequeño; una casa de esas que te devuelven la paz que no has perdido, que te sosiegan el alma y que, en seguida, huele a ti; una de esas casas fresquita en verano y refugio en invierno, con un troje vacío donde almacenar todos los miedos y todos los fantasmas, un troje donde también bailen las hadas que te dieron la mirada inmensa de aquel niño que empezaba a enamorarse, hace tantas vidas ya, y de todos los niños que después han sido.

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Acerca de AdelaVilloria

Trabajo para poder comer. Escribo para poder vivir.
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4 respuestas a La casa.

  1. FElipe dijo:

    🙂

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  2. Marina dijo:

    Este es precioso 🙂

    Me gusta

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